viernes, 29 de enero de 2010

Viviendo para vivir y no viviendo por vivir

La vida me aúlla como el lobo hambriento, como la tristeza a la soledad, como la brisa que roza y recorre mi cara… su aullido es voraz, desgarrado…
No hay lamentos, no hay penas, no existe la nostalgia, no existe el arrepentimiento… solo existe esta verdadera vida que me motiva, me emociona y me llena de vitalidad.
Vivo con intensidad, los sueños ya no son palabras efímeras que irrumpen en mi cabeza se van materializando poco a poco y no hay nada en este mundo que me llene de más satisfacción.
Las mañanas son audaces en su pretensión por mimar mi sonrisa, las noches cómplices de las mañanas, no pueden evitar provocar mi ledicia ante el mundo que se despliega para mis ojos.
Y grito, y corro, y m devano los sesos entre mil pensamientos que no parecen cesar en su escandaloso parloteo. Me gusta mi nueva vida, me gusta el color verde de mis nuevas emociones…!!!

¿Y si la luz de estos ojos hoy ilusionados no decayera?
¿Y si mis labios pudieran besar a cada rato el aire que me da la vida?
¿Y si mis oídos pudieran captar la oleada de emociones que a cada segundo destrozan mi rutina?
¿Y si pudiera desplegar mis alas y volar a contra corriente?
No quiero soñarlo hoy, quiero vivirlo.

sábado, 23 de enero de 2010

Comenzando

Intento entonar un par de palabras… No consigo seguir su ritmo vertiginoso y sagaz… y me decido por fin a describir estos ímpetus alocados que condicionan el ritmo impertinente de mis pensamientos.
Palpitan nuevas preguntas sin respuesta, intercede la decepción por breves instantes, transcurren recuerdos y deambula la nueva replantación de mi vida…
Siento el frio profundo que cala mis huesos, tiemblo, me estremezco y abrazo fuertemente a este hoy que ya no es ayer, a esta vida que no es la de ayer, y a estos nuevos pasos que nunca retroceden al ayer.
Me consuelo…
El frio vuelve cruelmente, sin treguas, sin restricciones y con nuevos matices que sentir… esta vez no tiemblo ni me estremezco… sino que aprecio y amo el nuevo sentir del frio…
Acompañada por la incomprendida soledad, que me revela siempre mis verdades, virtudes y defectos, errores y buenas acciones… me escondo entre su melancólico aislamiento y me miro en su espejo de tristeza que va trazando los rasgos de mi mirada, a veces vacía, a veces taciturna… y otras veces indescriptible.

miércoles, 20 de enero de 2010

Insulsa es la perfección sin imperfección

Resulta fácil imaginar el paraíso, pero nunca hallamos la manera de materializarlo en nuestras realidad . Nos gusta soñar despiertos, soñar dormidos, soñar mientras expresamos nuestros sueños, mientras tomamos una decisión, incluso mientras miramos las pupilas dilatadas de alguien que te observa con interés, esperando algo más de ti…

Nos gusta soñar…amamos soñar…es por eso que a veces la imperfección resulta agradable e irrevocablemente especial.

Anhelamos la perfección, sin darnos cuenta que lo que realmente deseamos es el desorden, lo modificable, lo reprochable y lo mortal… ese imperfecto computo de cosas que nos regalan la ilusión de permanecer en la tierna y dulce irrealidad y que impulsa nuestra mente a sumergirnos en la creación de nuestro propio paraíso, de nuestras propias convicciones y de nuestro propio yo.

Lo perfecto siempre acaba siendo imperfecto y lo imperfecto se va acercando pausada pero vivazmente hacia lo perfecto. Ignota paradoja!!!

Solemos convertir en antonimos las palabras que aparentemente, y solo aparentemente, difieren la una de la otra ,sin abstraerse en su verdadero contenido y significado... y esto es solo una hermosa lección de las imprudencias e imperfecciones de nuestra vida que sagazmente nos arrojan a ese mundo de sueños quiméricos y a la conformación de nuestra perfección.