Oyes mis murmuros de entre mis pensamientos, me observas con el interés y la curiosidad de los que no comprenden y te ríes. Es entonces cuando intuyes que mis murmuros solo pueden hablar de ti, que mi mente solo puede pensar en ti.
Y mientras tú sospechas, me enamoro una vez más de tu sonrisa y de esos ojos que me miran con suspicaz predilección.
¿Entiendes?
No quiero que comprendas, no quiero que sepas, no quiero que adivines, solo quiero que intuyas, que intuyas y sospeches que te quiero.
Y me pasaría media vida siendo una incomprendida satisfecha si me miraras con esos ojos todas las noches y si me sonrieras con esa sonrisa todas las mañanas, mientras me enamoro una vez más a cada noche y a cada mañana.
lunes, 7 de junio de 2010
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