sábado, 20 de marzo de 2010

Espectadora en el espejo

Subestimando a mi autoestima, recordando los grandes momentos de toda una vida, asumiendo mis errores, observando el mundo y todas sus incalculables inmundicias, estremeciéndome con la buena música, con un buen poema, con una tierna escena,… transcribiendo emociones en el papel van transcurriendo mis días.
Y en el paladar de mi vida, se intenta saborear lo insípido e insulso al igual que el arte pretende crear desde las sustancias más pragmáticas un mundo conmovido.
Y en la línea de fuego por la que se desliza la pasión del amor, siempre se admiten apuestas, que se atrevan a dar las sentencias que destrozarán o alimentaran mis ilusiones.
Y en la antorcha incandescente de este cielo el infierno traslada los escombros de su hogar con el mismo propósito que el de mis brazos cuando se cruzan sobre mi pecho, el de abrazar algo que no sea la soledad.
Y en la búsqueda de un ¨ porque¨ absoluto se enraízan mis más fervientes inquietudes engendrando la madeja de mis dudas que casi nunca soy capaz de devanar.
¨Y yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo¨